Hoy es el Día mundial del sueño feliz. No es un día que hayan instaurado desde ningún organismo oficial (ni falta que nos hace). Es el clamor popular de miles de padres que abogan por la lógica, el sentido común y sobre todo el AMOR a la hora de cuidar a nuestros hijos, y a los que, como a mí, se les parte el corazón al oír que "ciertas personas" aconsejan dejar llorar a los bebés para que aprendan a dormirse solos.
Hoy en día que estamos rodeados de información en la que podemos ahondar, deberíamos leer e investigar sobre la educación que pensamos dar a nuestros hijos. Un niño que deja de llorar al ignorarlo sucesivamente durante la noche, no es porque haya aprendido a dormir, es que ha aprendido la indefensión, ha aprendido que sus padres "pasan" de él y que por tanto llorar no sirve de nada, ha aprendido que no le quieren lo suficiente como para atender sus necesidades más básicas (entre las que se incluye la simple compañía). ¿Os acordáis de los terribles documentales de los orfanatos en China? Allí los bebés tampoco lloraban... ¿No os dice nada eso?
Cada niño es un mundo y por tanto cada niño requiere una atención personalizada y distinta, pero lo que, a mi entender, no falla nunca es el guiarnos por el corazón y la intuición. Si ellos te dicen "corre, coge a tu bebé, achúchalo a besos y abrazos", hazles caso, NADIE se malcría por exceso de amor y sin embargo están comprobadísimos los efectos que provocan la falta de cariño, amor y el maltrato psicológico en ellos. Sí, maltrato psicológico, para mí dejar llorar a un bebé de forma continuada y noche tras noche, es simple y llanamente eso, maltrato psicológico.
Si os interesa el tema, os recomiendo, muy mucho, muchísimo, los libros "Dormir sin lágrimas" de Rosa Jové y "Bésame Mucho" de Carlos González, para mí dos libros de cabecera imprescindibles. Y si queréis profundizar aún más en el tema os aconsejo que os paséis por este post de El Blog Alternativo donde se incluyen un montón de enlaces sobre este tema.





