Y aquí vamos con la descripción de lo que dio de si la tarde de la inauguración :o)
Después de una semana de calor, el sábado amaneció gris y lluvioso, así que nuestros planes de sacar la mesa de la merienda a la calle se vieron truncados. A eso se le sumó una manifestación no programada cuando pusimos la fecha de la inauguración, y que hizo que pillaramos un atasco monumental y llegaramos a la tienda solo cinco minutos antes de la hora prevista para la apertura.
Así que con el tiempo justo montamos la mesa dentro del local y... ¡ya empezó a llegar la gente!
Los primeros en aparecer mis hermanas y mis cuñados, que junto con mi padre, me dieron la sorpresa del siglo porque en teoría estaban en Madrid y Benidorm respectivamente y no iban a venir. ¡Casi se me sale el corazón por la boca cuando les ví entrar! Así que los nervios que ya llevaba unidos a ese sorpresón hicieron que ya no pudiera dejar de temblar en lo que quedó de tarde.
Aquí me podeis ver con mis hermanas, yo soy la del medio ¡ya me habeis puesto cara!
Y mi aita con Irati ¡¡¡GUAPOS!!!
Empezamos a saludar a unos y otros y con el mogollón se nos pasó sacar la mitad de las cosas que teníamos preparadas: galletitas customizadas "muxugorri", guirnaldas... todo se quedó en el olvido.
La lluvia arreciaba fuera así que como pudimos nos fuimos apiñando en el interior del local. Amigos, amigos de amigos, ex-compañeros de trabajo, familia... ¡hasta algún espontáneo tuvimos que se puso las botas con la excusa de la inauguración!
Irati se pasó toda la tarde super nerviosa y comiendo todo lo que se le ponía por delante, e Ibai de brazos en brazos porque todo el mundo le quería achuchar. Aquí teneis la prueba:
En el menú: cupcakes, piruletas, brochetas de chuches, gusanitos, patatas, chocolatinas, galletas y la imprescindible tortilla de patatas. Para beber: champán para brindar (of course), birra y refrescos para los peques.
Y como colofón final una tarta "Muxugorri" que cociné la noche anterior y que adorné con "esa cosa blanca" que todo el mundo preguntaba que era y que aquí en la blogsfera conocemos como fondant ;o)
Y por supuesto le hicimos los honores y la cortamos hasta con foto, como si de una boda se tratara.
Ibon, mi media naranja, mi medio limón y mi medio todo, porque sin él yo no sería quien soy, se pasó toda la tarde haciendo de camarero y pendiente de que a nadie le faltará nada.
Toda la tarde estuvo la tienda hasta los topes, incluso tuve el placer de conocer en persona a
María de Tipi-Tapa y a
Ana de Hendayestyle y a sus guapas acompañantes. ¡Que ilusión poder poner rostro a esas personas a las que llevo tiempo siguiendo por la blogsfera! Es una sensación super especial ver que además, en la "vida real" también conectas, y que ese
feeling que sientes via internet es justificado :o)
Para los peques (y no tan peques) repartimos caretas de conejito y globos, lastima no tener ninguna foto de las caretas.
En resumen, fue una tarde inolvidable rodeada de la gente a la que más quiero y de un montón de amigos que se acercaron a dar su apoyo. Me sentí arropada e inmensamente feliz.
¿Qué os parece?¿Os ha gustado la crónica? Creo que es muuuy dificil transmitir todas las emociones que me embargaron ese día pero ¡al menos lo he intentado!
¡Besitos!