No sé si os pasará como a mí, que siempre me
propongo hacer un montón de cosas y al final no me da la vida para tanto. El caso es que este año una de las cosas que me había propuesto era hacer un precioso calendario de Adviento para que a Irati se le
iluminara la cara todos los días descubriendo
sorpresitas.
Me he hinchado a ver ideas
preciosas por todos los blogs y páginas web, y todos los días pensaba: "Hoy sin falta me pongo a hacer este, o aquel, o el de más allá". Pero la realidad es que al final me iba a la cama sin haber hecho
nada. Y así resulta que llegó el 30 de Noviembre, osea, ayer, y me dije
ahora o nunca, sea lo que sea algo tengo que hacer.
Y así fue como surgió este calendario express con cosas que tenía por
casa. Tenía que ser algo rápido,
fácil y, a ser posible, no demasiado cutre. Y bueno, no es lo que había soñado pero por lo menos este año no compro el típico calendario de casillas con chocolates.
Al grano, que todavía estáis a tiempo.
Para hacer este calendario solo necesitáis papel de empaquetar, o cualquier otro papel de regalo que tengáis por casa, un boli, pinzas, una cuerda o similar y cositas con las que rellenar el calendario.
1- Cortáis 24 tiras rectangulares de papel.
2- Las dobláis por la mitad y grapáis los laterales.
3- Pintáis con un boli de color el número de día correspondiente.
4- Rellenáis con los regalitos
5- Colgáis con las pinzas de una cinta, cuerda o espumillón que tengáis por casa y ¡voila! ¡
calendario resuelto!
Y no voy a decir que prometo hacer algo mejor para el año que viene porque me conozco...